13 de Febrero 2005

Actorazos

Bueno, con este post me arriesgo a ser considerado como un friki de cuidado, pero todo sea por llevar a la fama a estos chicos que os voy a presentar, veo mucho potencial en ellos.

Todos en algún momento hemos jugado a hacer peliculillas o gracietas con la videocámara de turno. Yo mismo de jovenzuelo, protagonicé una exitosa serie (exitosa siempre para un círculo muy cerrado de gente, familiares y demás..) imitando a Félix Rodríguez de la Fuente, mostrando la fauna de el parque natural de el Montnegre i Corredor, siguiendo la pista de los jabalíes, lechuzas y hasta de cazadores furtivos.. fue divertido.

Pero el motivo de este post es el descubrimiento de tres tíos como tres torres que se dedican a colgar sus cortometrajes en actorazos.tk. Los cortos son de producción casera, ideados y mayormente protagonizados por Pakito Well . En la página presentan sus cortometrajes con su sinopsis y todo y con fotos del rodaje, todo "muy profesional".

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Cabo Keller en aprietos

El primer cortrometraje (Corrupción Marine) en mi opinión es el mejor puesto que se nota que lo están haciendo por puro divertimento, siguiendo un guión, cutre, pero un guión al fin y al cabo, pero dando a la vez rienda al esperpento. El resultado es cutre, no nos vamos a engañar, pero con un montaje y efectos especiales que invitan al cachondeo general. La trama es un clara parodia a las películas americanas, llenas de tópicazos, frases lapidarias y de presupuestos altísimos. En Corrupción Marine queda patente todas las americanadas que nos tragamos. El "trhiller" es muy al estilo Algunos hombres buenos, o La caza del octubre rojo, duelos interpretativos de un altísimo nivel por parte de Paquito Well y David Rotten.

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Duelo de titanes entre el coronel Smith y el comandante Mcarthy

Su segundo corto es un espaguetti western llamado "La ley es la ley" más cutre si cabe, usando la pistola de la play, convirtiéndolo en culebrón, pero te ríes igual por lo frikis que son, que supongo que era lo que pretendían. Pero su último corto, la secuela de Corrupción Marine II (Captura en la jungla) es un gran fiasco al intentar seguir un guión a rajatabla, perdiendo así toda su gracia inicial (aunque esté rodada en exteriores).

Conclusión: Merece la pena bajarse al menos la primera entrega (Corrupción marine) se puede bajar directamente desde la web, al menos te ríes un rato, que es de lo que se trata, ¿no?.

Escrito por Burdon a las 2:02 PM | Comentarios (13) | TrackBack

22 de Enero 2005

A duermevela

Ya me lo dijo mi madre, no veas tanta tele, que te va a sorber los sesos. Tener la caja tonta tan al alcance de los niños tiene sus consecuencias. Sin duda la sintonía de la tele que más se me ha grabado en la mente es el tema de Ry Cooder, París-Texas.

No sé si seré el único al que le pasaba esto, pero recuerdo aquellas sesiones nocturnas de tele, donde me quedaba viendo una película en la 2, un debate, un avance informativo, lo que sea. Después de todo aquello, recuerdo que me quedaba en estado de duermevela, catatónico perdido, para luego oír en mis sueños oníricos esa música espectral de Ry Cooder, como anunciando el final de algo, llegar a la frontera de la nada, la hora bruja, el diablo bailando bajo la luz de la luna, la hora catatónica o del reencuentro con tu consciencia, yo que sé . Ver aquel matasellos de Documentos TV a la izquierda de la pantalla, a Pedro Erquicia presentando a las tantas de la noche el reportaje que iban a dar a continuación. Un reportaje que más que un reportaje suele ser el relato de una de vida, narrando los acontecimientos de sus protagonistas.

DocumentosTV.jpg

Señor Erquicia, póngame el matasellos de su progama en la frente y luego dóneme a los señores de la ciencia, para que me estudien a concienzudamente. Soy el fruto de la maquinaria pesada de la comunicación, de su fabuloso mundo audiovisual. Soy su producto, su aparato defectuoso, la oveja negra por antonomasia, lo doblemente impensable. No es culpa suya señor Erquicia, pongo a dios por testigo y a todo dios que se precie, que sus documentales son de lo poquito que se salva de mi criba particular, de verdad de la buena. Pero habrá que echarle la culpa a alguien, ¿no?. Ya lo tengo, la tele, la es la culpable. Vayan dedicados pues unos versos transgresivos para mi oh querida caja tonta.

Y perdí
la cuenta de las veces que te amé.
Desquicié
tu vida por ponerla junto a mí.
Vomité
mi alma en cada verso que te dí ¿qué te dí?
Olvidé
me quedan tantas cosas que decir ¿qué decir?


Escrito por Burdon a las 11:38 AM | Comentarios (5) | TrackBack

4 de Enero 2005

Momentos intrascendentes

gato hipnotizado.jpg

Llevo ya un buen rato con los ojos como platos como los del gato. Esto de tener los horarios trastocados se nota, duermo a deshora y me levanto a las tantas. Es como estar en standby, estoy pero no estoy, es algo raro. Cuando tengo estos momentos tontos, sobre todo si estoy delante de la pantalla, juego a escribir lo primero que se me ocurre, palabras sueltas, de carrerilla. Luego las leo y puedo hacerme una idea de como está mi salud mental. Siempre intento no pensarlas mucho y mucho menos corregir nada. Es por eso, porque sufro de insomnio que voy a hacer la chorrada de turno. Allá voy:


Telefónica, mando, jimi hendrix, pirata, cuerpo, chaleco, Italia, viento, mickey Mouse, ratones coloraos, Fito, cachimba, archivo, estrafalario, Torrente, Argentona, destornillador, Silvia, Chance, Kevin Johansen, revolcaero de monas, Lestat, Louis, Santiago Carrillo, Vicente Amigo, help!, noche, aciaga, parné, quién maneja mi barca, Peter Sellers, Vodafone, infinito, yo te cito, Mr Hambre, mini yo, yoyo el juguete egocéntrico, tiempo.


Anda acuéstate jeni, va siendo hora..

Escrito por Burdon a las 2:55 AM | Comentarios (12) | TrackBack

19 de Diciembre 2004

El lado salvaje de tío Scar

Este personaje de la Disney, el tío Scar , dijo una de las frases más sublimes del cine. Una frase que me parece que la mayoría de la gente pasó por alto. " La verdad es tan relativa...", lo dijo al final de la película de El rey león, justo antes de caer por el precipicio.

La verdad es muy relativa, es un conjunto de verdades dichas y pensadas por todos. Nadie posee la verdad absoluta. Cada uno tiene su propia verdad. “La vida no es como es. La vida es como tú la ves”. Esa frase la dicen en un anuncio de cervezas. ¿Quién dijo que no se aprende nada con los anuncios de la tele?. Esto nos lleva a lo que ya sabemos todos, que nunca fueron buenos los extremos, siempre se busca el equilibrio, el equilibrio imposible como dirían Los Piratas.


simba y  scar.jpg

Tío Scar intercambiando impresiones con el ingenuo de Simba

Podría poner ejemplos de la actualidad que nos acontece, pero no me da la gana. La actualidad es un tren de cercanías que no para en ningún momento. ¿Menuda contradicción eh?. Pero no, cojamos al ejemplo de la historia de el Rey León. Mufasa el padre de Simba es el rey de jungla, ¿o de la sabana?, es igual, el caso es que es el rey. Su hermano Scar permanece olvidado en su guarida, recluido y amargado viendo que quién parte el bacalao es su hermano, el rimbonbante de Mufasa. Nadie se ha parado a pensar que Scar en su momento pudo aspirar al trono. Un trono que le arrebató su hermano Mufasa, por la fuerza, ¿o pensabais que iba a usar su diplomacia?, ¡recordemos que es un león!. Un felino carnívoro que ni se digna a matar a sus presas, simplemente manda a sus leonas que le traigan la comida mientras le buscan sus zapatillas de andar por casa y se pone a leer el periódico. Vale, me he pasado. Las zapatillas no se las traerían, pero si que debió ser un "macho-lion" de cuidado.

Como iba diciendo. Se pelearon, se despeinaron sus frondosas melenas y acabó ganando Mufasa. Mufasa se llevó a todas las leonas de la manada al huerto, se puso al mando de monos, cebras y ñues, a todo bicho de la jungla vamos. Está claro que el tío Scar vivió el lado más salvaje de la vida (Lou Reed dixit) destinado a vivir como el hermano perdedor y rencoroso. Tío Scar tenía sus motivos, tenía su propia verdad. Es por eso que adoro a este león.


Pajas mentales aparte. Si quieres empezar a buscar "la verdad" te sugiero que leas este artículo, o al menos el principio. Eso sí, resacosos abstenerse.

Escrito por Burdon a las 3:49 PM | Comentarios (11) | TrackBack

19 de Octubre 2004

Momentos de relax


- ¿Rona?. Rona es la madre de mi hijo... y está guapisisisisísima. Rooooona está faaaaannntaaaásssstica. Todos bien, gracias.

Escrito por Burdon a las 10:11 PM | Comentarios (7) | TrackBack

14 de Octubre 2004

Trilogía Crítica (II): Caperucita Roja


Puestos a criticar, podría hablar sobre el origen de nuestros males, pero hay que hacer una regresión a nuestra infancia. ¿Qué era lo que nos contaban de niños?, pues cuentos. ¡Y ahí está la madre del cordero!. Porque si nos paramos a analizar, a recapacitar sobre qué cuentos contamos a los niños, caeríamos en la cuenta de qué lo que contamos no tiene ni pies ni cabeza. El problema es que los niños tomaran todo lo que les cuentes como lo “normal” en un cuento. Luego pasa lo que pasa. Ya, ya sé que esto se parece más a un monólogo de el Club de la Comedia que a una crítica... ¡pero a las pruebas me remito!. Bastará con analizar el cuento de la Caperucita roja. Al lorito.

CAPERUCITA ROJA


Érase una vez una niña con unas trencitas rubias y ojos azules a la que todo el mundo llamaba Caperucita Roja, porque siempre llevaba una capa roja con una capucha también colorada. Su Abuelita se la había hecho para su cumpleaños.

[bien, todo bien... por ahora]

Caperucita vivía con su madre en una casita en el bosque. Un día Caperucita estaba jugando cuando su mamá la llamó:

- ¡Caperucita, Caperucita! Llévale a tu Abuelita que está malita esta cestita de mimbre con un queso, un pastel y una jarrita de miel. Pero no vayas por el camino de las flores ni hables con el Lobo Feroz.
- Sí, mamá ¡voy corriendo!

La casita de la Abuelita estaba al otro lado del bosque. Caperucita iba cogiendo flores por el bosque cuando, de repente, se le apareció el lobo.
- ¿Adónde vas Caperucita?

[alto ahí, ¿el lobo sabe hablar?]

- Voy a casa de mi Abuelita que está malita en la cama, a llevarle esta cestita de mimbre con un queso, un pastel y una jarrita de miel.
- Si vas por el camino de las flores encontrarás las flores más bonitas del bosque para tu Abuelita -dijo el Lobo Feroz-.

[Bueno, ya sabemos que Caperucita es una desobediente, se ha parado a hablar con un lobo. Primero ha desobedecido a su madre al ponerse a hablar con el lobo y segundo, le ha hecho más caso al lobo que a la madre. ¡Y no olvidemos que el lobo feroz habla!. Qué por cierto, ya le podría haber puesto algo más discreto la madre que una caperuza roja para salir al bosque, ¿no?]

Caperucita le dio las gracias y se fue por el camino de las flores que era el más largo, mientras el lobo cogía un atajo para llegar antes a casa de la Abuelita.

Caperucita y su madre.jpg

- ¡Toc, toc! -picó el lobo-.

[¿un lobo educado?, ¿pero no dijo la madre que era un lobo feroz?]

- ¿Quién es? -dijo la abuelita-.
- Soy Caperucita, tu nietecita que te traigo esta cestita de mimbre con un queso, un pastel y una jarrita de miel.
- Pasa, pasa, hijita.

[A estas alturas del cuento deberíamos reconocer que el lobo es un actor de puta madre. O eso, o no le visita a menudo su “querida” nietecita]

El lobo entró en la casa y se comió a la Abuelita de un solo bocado. Luego pensó que Caperucita podía ser un buen postre, así que se disfrazó con la ropa de la Abuelita y se metió en la cama.
Mientras tanto, la inocente Caperucita iba cantando y recogiendo flores por el camino. Cuando por fin, llegó a casa de su Abuelita y llamó a la puerta:

- ¡Toc, toc!
- ¿Quién es? -respondió el Lobo Feroz-.
- Soy Caperucita, tu nietecita, que te traigo una cestita de mimbre con un queso, un pastel y una jarrita de miel.

[Pero que pedazo actor es el lobo feroz. Ríete tú de De Niro. Tendríamos que llamarle Señor De Feroz. También podemos comprobar como Caperucita se traga la actuación del lobo, señal inequívoca de que no acostumbra a ir a ver a su pobre abuelita].

Caperucita y el zalamero del lobo.jpg

- Pasa, pasa, hijita. Te estaba esperando.
Caperucita entró y se acercó a la cama de su Abuelita:

- Abuelita, abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes...!

[¡Alto!. Que alguien le dé unas gafas a esta chica, que no ve tres en un burro]

- Son para oírte mejor, hijita.
- Abuelita, abuelita, ¡qué ojos tan grandes tienes...!
- Son para verte mejor, hijita.
- Abuelita, abuelita, ¡qué boca tan grande tienes...!

[Apuntemos otra más, la niña es una impertinente]

- ¡Es para comerte mejor!

[¡bien por el lobo!]

El lobo saltó de la cama y Caperucita gritó. Intentó escapar, pero el Lobo Feroz, agarrándola por el cuello, la dejó casi sin respiración. En ese momento un leñador que había oído los gritos de Caperucita, derribó la puerta de un hachazo, se acercó al lobo y con su gran hacha le abrió la barriga, sacando a la Abuelita que aún estaba viva.
Para celebrarlo, invitaron al leñador a merendar el queso, el pastel y la jarrita de miel.

[¡¡Aaaaaaaaalto!! ¿¿pero esto qué es??, ¿sodoma y gomorra?. Me están contando que llegó un leñador, derribó la puerta de un hachazo -peazo poderío el del leñador- se acercó con toda la frialdad del mundo, apartó no sé sabe muy bien como a Caperucita de las garras del lobo, le abrió en canal – al lobo- ¡ sin rematarlo ni nada!, y sacó a la abuelita entera – es un decir- y con vida. ¿Acaso el lobo la engullió como si se tratase de una anaconda?, ¿y esos piños tan grandes para que los quiere?, ¿para abrir botellines?. Pero lo más alucinante y más preocupante de todo, es que después de tan horripilante suceso lo celebraran los tres juntos, la abuelita, Caperucita y el leñador, como si no hubiese pasado nada con una merendola. Señores, ¡qué aquí ha habido un crimen!, ¡ que hay un lobo de cuerpo presente!. No, no y no. Este cuento es una inmoralidad. La madre pasa de la niña comprando una caperuza roja para que el lobo lo tenga a huevo con la niña. Y encima pasa de la miopía de Caperucita, porque su hija no ve nada, que quede claro. El lobo podría ser muy buen actor, pero esas pedazo de uñas no las podía ocultar de ninguna manera.. ¡qué parecía un águila leches!. ¿Y que me decís de Caperucita?. Pasa olímpicamente de las advertencias de su madre, con un par, ahí, ahí.. ¿Y la abuelita y el leñador qué?. Ya podrían echarle la bronca a la niña por ponerse a hablar con extraños en el bosque. Pero que bronca le van a echar ahora que lo pienso, si el leñador a abierto en canal al lobo, sin miramientos, sin contar siquiera con el posible trauma que le podría producir a la niña ver esa escena. Que digo yo que a la abuela le quedaban dos telediarios, que podría haber intentado dialogar con el lobo para al menos liberar a Caperucita sin tener que usar la fuerza, tipo George Clooney en el Pacificador. Nadaaaaa...¡un tajo transversal y arreando!. ¡Los traumas para el lobo!].

El lobo feroz a sus anchas.jpg


Y ahora me perdonareis por la extensión, pero era necesario, están en juego nuestras generaciones futuras. Este cuento lo leen así los niños, tal cual, como si fuera lo más natural del mundo. Es normal que el niño se haga un cacao con la moralidad. Incita a la desobediencia de sus progenitores, a la depresión por saber que tus padres pasan de ti (igual que tú de ellos), incitan a la violencia, y lo peor de todo, ¡a celebrarlo por todo lo alto!. Obviando palabras como sentimientos como la clemencia, la comprensión...en definitiva, este cuento lo deberían de incluir en la famosa lista del eje del mal de Bush. Vete tú a saber si el leñador no va a ser el Bin Laden disfrazado. ¿Acaso no sabíais que los leñadores suelen ser hombres barbudos?. Acabáramos...


Nota: Aquí dejo un interesantísimo artículo donde hablan los enigmas que se esconden en este cuento. Poca broma.


Escrito por Burdon a las 1:28 PM | Comentarios (12) | TrackBack

13 de Octubre 2004

Trilogía Crítica (I): el palo


España cuenta con algunos de los inventos más revolucionarios de los últimos tiempos, tales como el chupa-chups, la fregona o el futbolín. El chupa chups surgió por la imperiosa necesidad de evitar pringarse las manos a la hora de comerse los caramelos. Enric Bernat, un empresario catalán se interesó por el problema, ¿y qué solución le dio?, pues ponerle un palito al caramelo y andando. Personajes tan ilustres como Johan Cruyff, John Lennon, o Kojak fueron seducidos por el encanto del caramelo con palito incluido.


Chupa Chups.jpg

La fregona nació de la mano de Manuel Jalón, un capitán de las fuerzas aéreas y Emilio Bellvis, el encargado de la reparación y mantenimiento de los aviones de la base aérea de Valenzuela. Estos dos amigos se dieron cuenta de lo engorroso que resultaba fregar los suelos de rodillas. Bellvis fue el encargado de perfeccionar la idea y de llevarla a cabo. ¿Solución?, un cubo escurridor y la fregona que conocemos hoy, con sus flecos y su palo. Otro invento solucionado por un palo.

El invento del futbolín se le atribuye a Alejandro Finisterre, un chaval de sólo 17 años inventó el futbolín en plena guerra civil. Corría el año 37 cuando le encomendaron entretener a los niños de una colonia. La idea surgió al darse cuenta que cuando hacía mal tiempo los niños no podían salir al aire libre a jugar al futbol. Fue entonces cuando con la ayuda de un carpintero construyó el primer futbolín. En este caso el palo aparece de forma más sutil, varios palos, o barras atraviesan el tronco de los jugadores de plomo para darles la movilidad necesaria.


Seguro que se me escapan más inventos donde un simple palo, haya sido esencial para revolucionar nuestras vidas. Está claro, la solución está en ponerle un palo a todo. Pues pongámosles un palo a los cañones de los fusiles. Un palo para sujetar el pelo lacio de las Geishas. Un palo para romper de una vez la piñata llena de buenos propósitos. Un palo para sacudir el polvo de las alfombras y la mala leche. Dos palos a modo de zancos para evitar que te puedan mirar por encima del hombro. Tres palos a los políticos para que puedan dar palos al agua de una vez por todas. Un palo en cada mano, y el tercero se lo dejo al gusto. Un palo para todos, para que cada uno aguante su vela. Hablando de velas, ya sé que nadie me dio vela en este entierro, pero me apetece hacer una trilogía crítica que tengo en mente. Esta es la primera de las críticas. Crítico en resumidas cuentas los palos de la vida. Mostrando que, paradógicamente, un simple palo puede ser la solución a todos nuestros problemas.


Escrito por Burdon a las 12:51 AM | Comentarios (10) | TrackBack

19 de Septiembre 2004

Carta a Dios

Hola Dios, ¿qué tal va todo?.


Perdona el encabezado de mi carta, no sé nada de protocolos, iba a ponerte “queridos Dios” o algo así, pero como tampoco tenemos esa confianza... pero bueno, a lo que iba. El caso es que hace ya un tiempo que tengo la osadía de pensar comprarme un piso, a poder ser nuevo de trinca. Un día Mirando en unas cuantas revistas de inmobiliarias y visitando algunas fincas me dio un arrebato de desesperación le pegué una patada a una papelera al ver que lo que me ofrecían era un zulo donde podías comer, cagar y dormir en el mismo ambiente. A eso lo llaman, loft. Una monja que pasaba por allí vio la escena y se me acercó para decirme casi en voz baja, pero con un tono de lo más convincente.

- Dios proveerá.

Y aquí estoy Dios, escribiéndote una carta para que me des no sé... unos 35 millones de las antiguas pesetas para que pueda pagar el piso, los honorarios de todos los chupopteros que se arremolinearan entorno a una posible compra. Para comprar “algunos” muebles para poder hacer de aquello algo habitable. ¿A qué acojona eh?. ¡Pero ojo!, que yo te estoy hablando de un pisito con un comedor regularcito, un baño, una cocina recogida y dos habitaciones tirando a pequeñas, nada de grandes ostentaciones. Me niego a hipotecar mi vida por unos cuantos tristes metros cuadrados, esto es un atraco a mano armada, y lo peor de todo, es legal. Tan abusivo como los honorarios de los dentistas, esos que saben que con los dolores de muelas no se juega, que van a pagar lo que sea con tal que les liberen del suplicio que pasan con sus bocas.

Ya, ya sé que el mundo está lleno de calamidades, que lo mío comparado con los niños que se mueren de hambre, con el pueblo que sufre crueles guerras, (como si hubiera alguna guerra que no fuera cruel), o las chozas en donde viven familias enteras. El caso es que donde me ha tocado vivir es la sociedad del consumismo, del capitalismo más bestia. El precio de una vivienda no se corresponde con los precios del resto de las cosas, y por supuesto menos aún con los sueldos.

Dios, esto es la reostia consagrada, el tiempo se me echa encima y sigo como al principio. Hice un pacto con el diablo (un banco), me comprometí ir ingresando cada año una cantidad de dinero determinada en una cuenta vivienda para invertirlo en mi futura vivienda. La ventaja de este pacto era no tener que ver como Hacienda (otros de la misma calaña) se llevaban un pellizco que a mi parecer me parece excesivo. Me queda poco más de un año y todavía no me he crucificado en vida metiéndome en un piso, un piso nuevo quiero decir, porque puestos a hipotecarme de por vida, por lo menos hagámoslo bien, que sea un sitio luminoso, que no se me caiga la casa a cachos, que no esté plagado de cucarachas...cosas así.

Dios, te prometo que si me ayudas haciéndote cargo al menos de parte de este robo anunciado, invitaré al sediento, al hambriento, al viajero que llegue a mi tierra y no tenga donde dejarse caer muerto, a mi madre si hace falta para que pueda jugar a decorar el pisito. Ya sé que lo que digo suena a filosofía barata de un rojillo venido a menos, pero es la verdad, haría buen uso de esa vivienda.

Bueno me despido ya, me has parecido de lo más correcto, sabes escuchar a la gente, no interrumpes ni nada por el estilo. Entre tú y yo, no hagas caso de esos que te nombran cuando están cabreados, o de los que les dan por recordarte cuando copulan como animalillos en celo. Tú a palabras necias oídos sordos, que la gente se toma muchas libertades a veces cuando se dirige a ti para pedirte cosas superfluas. ¿Lo mío no lo es, no?, seguro que no. Eres el más mejor de todos los Dioses, ríete tú de Alá y Buda. Hale pues dicho queda, póngame a los pies de su esposa, o del espíritu santo, que yo ya no sé ni a quién me estoy dirigiendo con tanto misterio de la santísima trinidad.


Con Dios, bueno, contigo mismo.


un Mártir del Compás

Escrito por Burdon a las 1:05 PM | Comentarios (15) | TrackBack

3 de Agosto 2004

Searching for camorra


En mi particular estado vacacional -de Rodríguez- estoy sufriendo ataques a mi persona y a mis presuntos dominios. Pequeñas Rodríguez se han instalado en la cocina de mi casa y amenazan con resistir, pase lo que pase. Sí amigos, las hormigas me invaden.

Tengo recuerdos poco agradables de las hormigas, como aquella vez que me subí a un alcornoque – presuntamente deshabitado- , cuando llegué al punto más alto del árbol, una gran hilera de hormigas de cabeza roja salieron del corcho del árbol para me rodearme. Aquello era como cuando en las películas del oeste los indios aparecían en lo alto de las colinas, a millares, una cosa acojonante. Las hormigas se me echaron encima, me picaban una cosa mala mientras intentaba sacudírmelas con una sola mano para no caer. Lo peor de todo es que no fue la primera ni la última vez que me atacaron esas hormigas guerreras, ni que otras hormigas hayan invado mis dominios.

La invasión que estoy sufriendo ahora es más psicológica que otra cosa. No muerden, no insultan, pero están ahí, esperando a que se te caiga un trozo de jamón para correr todas a poner sus sucias patas en él. Están ahí cuando dejo la tapa de un yogurt en el mármol, están ahí cuando dejo un croassant en la mesa. Las barro con mi espontex, las ahogo en la pica, las gaseo con productos especiales para hormigas pelmas...
El número de bajas por su parte es más que importante, pero ahí están, empecinadas en adueñarse del territorio comanche. He llegado hasta a parlamentar con una de ellas. La pillé merodeando en el azúcar, la cogí, dio una vuelta al mundo por mi dedo para volver luego al punto de partida. La coloqué en el mármol de la cocina y empecé a hablar con ella, le dije que existían reservas para ellas, que estarían muy a gusto en su hábitat. Grandes arenales, cerca de una zona de picnic, comida asegurada.... un chollo vamos. En ese momento pasó por allí mi hermano Javi, al ver la escena se llevó las manos a la cabeza y se fue. Pero a lo que iba, ¿sabéis lo que hizo la hormiga?, ¿¿lo sabéis??, ¡me ignoró!.

Así no se puede vivir, llegas a casa y te encuentras con esta invasión a gran escala. ¡No, no, y no!. Ya lo tengo todo pensado, iré a buscar la madriguera del enemigo, (al más puro estilo Alien) buscaré a su líder, la hormiga reina y parlamentaré enseñándole un lacito blanco en mi dedo índice. Sé de sobras que me ignorará, si lo hizo una simple hormiga, ¿no lo va a hacer la reina?, será entonces cuando pediré apoyo aéreo y bombardearé el nido allá donde estén, no haré prisioneras, ¡esto es la guerra!.

Escrito por Burdon a las 10:25 PM | Comentarios (9) | TrackBack

20 de Julio 2004

Dejad que las moscas vengan a mi


Las moscas, de Lorenzo Goñi.


Llevo unos días con la mosca detrás de la oreja, y lo digo literalmente. Parece ser que al subir las temperaturas las moscas no saben que hacer con su vida y no tienen otra cosa que dedicarse a molestar al primer pringado que se le presente. Pues servidor debe ser el rey de los pringados porque no paran de atosigarme. Se me pasean por delante de mis narices, por mi hombro, por mi espalda... se ganan a pulso la expresión que, gracias a ellas hemos acuñado. Son unas putas moscas cojoneras.

Y digo yo, si Dios todo poderoso nos puso dos orejas para que escucháramos en stereo, dos ojos para hacer chiribitas a lo Marujita Díaz, y una nariz con dos orificios, (ahí lo bordó, si falla un orificio que al menos te quede otro, no vaya ser que te ahogues por el camino). ¿Por qué Dios no nos proporcionó un espanta moscas??. Porque no me vale con espantarlas a manotazos, yo tengo cosas más importantes que hacer que ir espantando moscas a manotazos. Fijaros en la vacas, ellas en ese aspecto son perfectas, utilizan su rabo como espantamoscas, gracias a su rabo pueden seguir pastando como si tal cosa. ¡Yo quiero un rabo!. Bueno, tener ya tengo, pero me refiero a uno que salga justo antes de que la espalda pierda su nombre. Con lo que fardaría yo con mi rabo, haciendo filigranas en el aire, saludando con él a alguien mientras leo un libro, sacando el polvo de las estanterías...

O si no fuese posible tal maravilla, que me hiciera un apaño y alargara mi otro rabo, (con perdón) como el de una escultura Azteca que vi una vez en la Expo 92. La escultura era la de un guerrero que lucía su largo rabo enroscado por todo su cuerpo, como si de una serpiente se tratase. Estoy seguro que Dios en su día nos proporcionó ese rab..., ese don, (a las pruebas me remito) sabiendo de antemano (que para eso es Dios, padre de todas las criaturas) que las moscas nos incordiarían. Pero me juego toda mi colección de cromos de Cañita Brava, que por algún motivo Dios nos castigó y nos la redujo hasta nuestro tamaño actual.


En fin, paciencia, relax...dejad que las moscas vengan a mi.


Escrito por Burdon a las 9:33 PM | Comentarios (8) | TrackBack

14 de Julio 2004

Paseando a Miss Pini

Calella de Palafrugell por Agell.


Pini me pidió a gritos que la invitara a unas sesiones de relajación, así que la cogí de la mano y me la llevé a Calella de Palafrugell, un pintoresco pueblo de la costa brava. La decisión de llevármela a algún lado fue dicho y hecho, ocurrió todo tan rápido que nos fuimos a las cuatro de la tarde, con toda la fuerza de la calor. Apenas mediamos palabra en todo el viaje, el destino era un secreto.

Después de poco más de una hora de viaje llegamos al centro del pueblo pasando por el bonito paseo marítimo que tiene. Dejé el coche donde pude y nos fuimos en busca de una terraza a la fresca. No tuvimos que andar mucho hasta encontrar la primera terraza, y allí nos quedamos, pudiendo elegir entre un montón de mesas libres. La sombra que nos cobijaba era la que nos daba una parra que se había enredado caprichosamente con el paso de los años en unos alambres. Era una buena sombra puesto que dejaba que corriera la brisa del mar calle arriba. Nos pedimos unas cervecitas bien frescas y algo para picar. La cara de Pini era todo un poema, los zapatos la estaban matando. Decidimos que después de las cervezas buscaríamos en las tiendas del pueblo unas espardenyas, el calzado típico de aquí. Las espardenyas son unas zapatillas de tela con la suela de esparto, son cómodas, nunca pasan de moda, y lo mejor de todo, son baratas. Mientras charlamos de nuestras cosas nos fijamos como al otro lado de la calle jugaban unos niños a ladrones y ministros. Uno de los niños se quejaba que estaba harto de ser ministro. Digo yo que para los verdad no caerá esa breva.

Cuando nos levantamos de la terraza ya era la hora en la que volvían a abrir las tiendas, y allá nos fuimos, “en busca de la espardenya perdida”. Pasamos por la plaza del pueblo echando a suertes que calle escogeríamos primero para buscar una tienda donde vendieran espardenyas. Salió elegida la calle estrecha de los geranios. La calle estrecha de los geranios era preciosa. Los balcones de las casas lucían geranios en sus tiestos colgantes, el blanco de las paredes contrastaba con el azul intenso del cielo, bonita estampa, sino fuera porque a Pini se le atascaba la punta de un tacón entre las miles de piedrecitas que sembraban la calle. La tenía que coger del brazo para que no cayera, pero si tropezaba lo hacía con una gracia sin igual estabilizándose luego como si nada. Al rato avistamos una tienda de estas para turistas donde tenían expuestas una serie de zapatillas, entre ellas se encontraban las típicas espardenyas. Pini sólo tuvo que escoger el color y el número, yo me encargué del resto. De camino a la playa le dije que a Pini que ya no hacía falta que me cogiera del brazo, ahora podía moverse a placer. No me hizo ni caso, al contrario, cambió de tema contándome que en su país los pibes para ligarse a las pibitas hacían un juego de miradas mientras enseñaban las paletas delanteras de los dientes, mordiendo así su labio inferior. Instintivamente recogí el dato al vuelo y usé el sistema con el primer grupo de muchachas que se nos cruzaron por la calle. Las pobres al ver mis levantamientos de cejas y mis paletas de conejo me miraron con cara entre de asco y asombro, se agarraron fuertemente unas a otras y aligeraron el paso. Evidentemente tenía que practicar más el levantamiento de cejas.

Al llegar a la playa nos descalzamos y dimos un paseo por la orilla del mar. Pini empezó a contarme mil y una cosas de las costumbres de allá y de acá. Yo de vez en cuando aportaba datos insulsos como comentar el precio de los zumos Fruco, demostrando una vez más lo mal amueblada que está mi cabeza. Y así, entre un café por aquí y un heladito por allá, la noche se nos echó encima. Esa misma noche actuaban un conocido grupo de habaneras en la playa. Los vecinos de otros pueblos se acercarían a la playa de Palafrugell para escuchar el canto cadencioso de las habaneras. Invité a Pini a que se sentara en la arena con el resto de la gente mientras iba al puesto donde hacían cremats para todos. El cremat es una bebida caliente a base de ron, café, piel de limón y azúcar que se flambea hasta la casi completa combustión del alcohol. Cuando volví con los dos cremats la playa ya estaba literalmente ocupada por cientos y cientos de personas que aguardaban que empezaran las habaneras. La brisa de la noche se agradecía, las habaneras y el cremat fueron unos ingredientes que servían como colofón para la sesión de relajación de Miss Pini. Después de que se acabara todo, después de que se fueran todos, nos pusimos a contar las estrellas. Yo todavía sigo allí, contándolas. Siempre acabo perdiendo la cuenta.


¿Te apetecería dar un paseo virtual por Calella de Palafrugell?. Pues avanti.

Escrito por Burdon a las 12:29 AM | Comentarios (10) | TrackBack

6 de Junio 2004

Dame la manita pepeluí


Este viernes debido a una sobre exposición al sol quedé medio atontado, casi ido diría yo. Sufrí una insolación de tres pares de...narices, de narices que me paso con los tacos. El resto de la tarde la pasé en reposo, bebiendo mucho agua , al estirarme en el sofá me quedé frito, y lo peor de todo, sufrí una alucinación.

- Dame la manita pepeluí, dame la manita. Decía una voz susurrante.
- ¿Cómo?, quién es? .
- Soy San Pedro hijo mío, el guardián de las llaves del reino de los cielos.
- La madre que lo parió...¿es cierto eso?, y si de verdad que sois San Pedro, ¿qué queréis de mi?.
- ¿Sufres de insolación no?.
- Pues sí. Joder, hay que ver como vuelan las noticias.
- Tú atiende, y una cosa, como te oiga decir un taco más el que va a volar vas a ser tú, coño. Te cuento, he venido a ti para aliviar tu sufrimiento, pero antes tengo que saber algo crucial para llevar a cabo mi buena obra...
- No, no, no se moleste, no tengo dinero para pagarle.
- ¡Pero qué dices!, ¡hombre de poca fe!, me refiero a si vas a misa los domingos, o rezas habitualmente.
- Ah, pues va a ser que no.
- Bueh...es igual, ya que estoy aquí te voy a mandar a una piscina bíblica.
- ¿Una piscina pública?, ¡de puta madre!.
- Dios, que trabajos nos manda el señor..¡bíblica!, ¡no pública!. Mira, ¿ves aquella luz?.
- Sí
- Pues ves hacía allí y pregunta por un tal Noé, es el vigilante de nuestra piscina. Dile que vas de parte mía, te das un chapuzón y arreando.


Me dirigí hacía la luz, había otra que me gustaba más, tenía luces de neón y tal, capaz de ser la puerta del reino de las tinieblas, vete tú a saber. Llego hasta la luz y me encuentro a un señor más bien canijo con el pelo canoso sentado en una silla de camping y echando cuentas de la recaudación..


- Hola muy buenas, ¿se llama usted Noé?.
- Así mismo, Noé.
- Ah, ¿qué no se llama Noé?, pero si San Pedro me dijo que sí. ¿Su nombre es Noé o no?
- No, Noé.
- Me está tomando el pelo, ¿en que quedamos?. ¿Se llama usted Noé o no?.
- ¡Sí Noé!
- ¿Qué no es qué?, ¿qué no es Noé?.
- Nooooo, ¡que sí es Noé!.
- ¿Sabe qué le digo, lo sabe? – mordiéndome el labio inferior- que se vaya al carajo usted, la piscina bíblica esa y San Pedro Bendito que está ahí al lao en las puertas del cielo. ¡AL CARAJO!.


Fin de la alucinación.

Escrito por Burdon a las 11:41 AM | Comentarios (2) | TrackBack